Te enamoraste como nunca antes lo habías hecho, te transformaste en una mejor persona para ella, calmando tu alma furiosa y resentida, siendo alguien a quien ella pudiera amar.
Te hirió como nunca nadie te había herido, te rompió el corazón y trajo de vuelta la tormenta cruel que vivía en ti.
Te convertiste en alguien tóxico, incapaz de crear un lazo real por miedo a repetir la historia que un día te hizo tan feliz... Que un día te destruyó... ¿Acaso no haces lo mismo que te hicieron a ti? Dañas a las personas, las usas y las dejas cuando no puedes resolver un problema. Tu pasado te persigue, el miedo no te deja ser feliz. El problema aquí no es ese, nadie puede obligarte a sanar si no quieres dejar atrás tu rencor y dolor, el problema aquí es que lastimas a inocentes que nada tienen que ver con aquella que te hizo tanto mal. El problema es que piensas que todas las mujeres son iguales.
Por mi parte, sólo espero que seas feliz.