—Hola, Katniss —dice, como si nos conociésemos desde hace años, cuando lo cierto es que no nos habíamos visto nunca.
—Hola, Finnick —respondo, igual de tranquila, aunque me siento incómoda teniéndolo tan cerca, sobre todo con la cantidad de piel que lleva al aire.
—¿Quieres un azucarillo? —pregunta, ofreciéndome la mano, que está llena de ellos—. Se supone que son para los caballos, pero ¿a quién le importa? Tienen muchos años para comer azúcar, mientras que tú y yo... Bueno, si vemos algo dulce, lo mejor es aprovecharlo.
Finnick Odair es una especie de leyenda viva en Panem. Como ganó los Sexagésimo Quintos Juegos del Hambre con catorce años, sigue siendo uno de los vencedores más jóvenes. Al ser del Distrito 4, era un profesional, así que la suerte sí estaba de su parte, aunque ningún entrenador puede alardear de haberle dado su extraordinaria belleza: alto, atlético, con piel dorada, cabello color bronce y esos ojos tan increíbles. Mientras los demás tributos de aquel año apenas conseguían que les regalasen un puñado de cereales o algunas cerillas, a Finnick nunca le faltaba nada, ni comida, ni medicinas, ni armas.
2 comentarios:
Quieres un azucarillo?
Tienes algun secreto que merezca mi tiempo?
-Finnick Odair
Publicar un comentario